AMOR VERDADERO

Mi gata linda:

Hoy he estado mucho rato rezando. Bueno, hablando con Dios, en el que creo, pero que no entiendo mucho (para ser justos tampoco tengo claro que él me entienda a mi, ni lo que hago… pobre!).

Rezaba dentro de mi coche. Eso era hacer dos de las cosas que más me gustan en esta vida:

  1. Sentirme libre conduciendo
  2. Hablar con alguien que me “escucha”

Hace 18 años conocí uno de los secretos mejor guardados de mi padre. Lo conocí cuando acababa de morir y revisábamos los papeles que mi madre guardaba en su mesilla en la casa familiar.

Apareció una hojita de papel con su letra en azul chiquita y temblorosa. En ella decía:

”  ..-..-1989       9:45 hs

        No sé si vamos a aterrizar mal.  Me encomiendo a Dios y a la Virgen.

    “apodo como llamaba a mamá”::  Te quiero. Gracias por todo lo que me has dado. Hijos os quiero. Cuidad a vuestra madre.

Un beso.    Papá”

¿Sabes Yuna? Eso tiene que ser AMOR VERDADERO. Papá sabía lo que era y además lo poseía, porque si no: ¿Qué le lleva a un hombre de negocios, esposo y padre de nueve hijos en un avión que no llega bien y es aterrizaje de emergencia a buscar un papel para escribir la más preciosa declaración de amor a su familia?.  Yo creo que ese momento marcó mi vida por dos motivos.

1ª.  Porque el destino dejó que él siguiera a nuestro lado y pude disfrutarlo desde mis 22 años de entonces hasta los 33 que se me fue. Y hoy me he encontrado casando números. Qué curioso. Yo tenía la edad de el día de mi cumpleaños, 22( mi número favorito junto al 9). Él vivió aún 11 años más y yo tenía 33 años (edad curiosa también)  cuando se fue. Todos números muy perfectos y redondos. Pero ¿quieres sorprenderte más? Él había estudiado “Ciencias Exactas y Físicas”, tenía una mente matemática maravillosa y digo yo ¿no podían ser  más que coincidencias o caprichos del destino?

Yo creo que papá nos / me dejaba: un legado de AMOR.

 2ª.  Porque años después descubriría al volver a caer esa nota ante mis ojos, que aunque mi vida se ha vuelto absolutamente del revés y he decidido alejar de mi lado a todos mis seres queridos para no extender más dolor hablando de más con muchos de ellos por el daño causado por otros, he descubierto que YO sé AMAR. Siempre he sabido. Siempre volverá a haber gente a quien AMAR VERDADERAMENTE.

Siento no haber sido cuidada y entendida. Pero mi padre, querida Yuna, me amó hasta cuando uno “no debiera más que tener miedo y no pensar”. 

Así que fui muy afortunada. La vida me ha apenado. NO se eligen los hermanos ni que crean que vale la pena “apostar” por mi y apoyarse en quienes me ayudan. No se puede cuestionar todo,  sólo porque no me conduzca hasta ellos.

PERO sí que mis padres decidieron y eligieron darme la vida y AMARME hasta que se fueron. Y cada día intento que no acabe el mismo sin decirles: “sigo siendo buena gente”.

Haré eso con quien quiera recibir mi AMOR y CREA en MI.

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