Huida

Soy absolutamente consciente de que volver a casa para verte Yuna y quedarme muy quieta haciéndolo, o que jugar contigo y luego simplemente cantarte mientras te duermes es una HUIDA. Huir de la realidad que es seguir manteniendo conversaciones o silencios con la sensación de seguir teniendo una pena desbordante que nunca  mengua si no que crece.

Ni siquiera en mis sueños escapo. Si en ellos yo estuviera equivocada, fuera malísima o simplemente me reconociera como una trastornada, hasta me sentiría ese rato liberada. Pero en ellos sigo siendo consciente de mi soledad que por ser buscada es tan juzgada y cuestionada.

Soledad buscada que no deseada, pero es que es cierto que he escarmentado o mejor dicho  me he acorbadado y  “más vale estar sola que mal acompañada”.  Y no… No estoy diciendo que todos menos yo sean malas compañías, cada uno que sepa lo que hace.

Lo que digo es que si yo creo que giraste tu cabeza y todo tu cuerpo y las horas de tus días durante meses fueron llenas aún sin mi en ellas ni conocimiento de cómo yo estaba pidiendo ayuda… nadie me asegura que no vuelvas a causarme un dolor inaguantable para mi corazón que llegue a ser insuperable.

Me siento estafada… pero es que no puedo cambiarlo.

Me siento sola… pero no puedes obligar a nadie a que vea,ni obligar a nadie a que te quiera.